Venciendo el Autismo: La historia de Adrián

TOMATISTerapia esperanzadora para el Autismo

El 24 de febrero del 2006 será un día que María Moreno no podrá olvidar.  Ese día escuchó la sentencia de su hijo Adrián de sólo 3 años.  Adrián no hacía intentos de comunicarse, no hablaba y lloraba frecuentemente.  Jugaba solo a pesar de tener a su hermano, al que no le prestaba atención.

Parecía no estar conciente del mundo a su alrededor; no parecía interesarse en nada y nunca miraba o respondía cuando se le llamaba por su nombre.  Sus padres estaban desorientados sin saber qué hacer y desesperados porque sabían que algo le pasaba a Adrián.

Entonces, ese 24 de febrero del 2006, escucharon la sentencia que fue una piedra en el corazón: Autismo.  Desde entonces su carrera contra el tiempo comenzó, buscando información sobre diversas alternativas intensivas, se comunicaron a través de la red electrónica con padres de La Alianza de Autismo de Puerto Rico, quienes le hablaron sobre el Método Tomatis.

Para mayo del 2006 Adrián, comenzó a recibir el Método Tomatis en el Centro Tomatis de Puerto Rico en San Juan.  Y la historia de Adrián comenzó a dar un gran giro de 180 grados.

Para entender un poco la historia de Adrián, es necesario el analizar el sistema de procesamiento sensorial del niño autista.  Los dos sistemas de procesamiento sensorial más disfuncionales en el niño con autismo se encuentran en el oído: el vestibular y el auditivo.  El vestibular procesa todos los movimientos del cuerpo y su importancia es tal que impacta todos los otros sentidos.

Este sistema es vital para una coordinación motora adecuada, el tono muscular, la imagen que creamos de nuestro  cuerpo, el seguimiento visual de objetos, el balance y el equilibrio, entre otras destrezas, todas ellas muy importantes para el desarrollo de un niño.  El segundo sistema es el auditivo, el cual está unido al vestibular y su función es la de iniciar el procesamiento de información auditiva, destreza necesaria para el desarrollo del lenguaje, una de las áreas más disfuncionales en el niño con autismo

Las últimas investigaciones hechas con individuos con autismo, reportan un desorden de procesamiento auditivo como la causal de dificultades en comprensión auditiva y en el desarrollo del lenguaje expresivo de éstos niños.

El Método Tomatis y el Autismo

El Método Tomatis es una terapia auditiva que usa música de Mozart filtrada por un equipo de alta tecnología llamado Oído Electrónico, para impactar los dos sistemas de procesamiento sensorial que están en el oído.  Uno de estos sistemas, el auditivo es vital para el desarrollo adecuado del lenguaje.  El otro sistema, el vestibular, modula todos los movimientos del cuerpo y es responsable de la mayoría del procesamiento sensorial.

La mayoría de las características típicas del niño con autismo (problemas de lenguaje, hipersensitividad auditiva, a veces parecen sordos, se estimulan  constantemente visualmente, auditivamente y con movimiento) son producto de la disfunción de estos dos sistemas sensoriales.

Esto explica el giro en la historia de Adrián.

El Despertar de Adrián

Durante la primera fase del tratamiento, Adrián comenzó a mirar a su mamá cuando le hablaba y también a mostrar interés por su hermano.  Comenzó a buscar el contacto físico de sus padres abrazándolos.

Los episodios constantes de llanto disminuyeron significativamente y comenzó a jugar con propósito.  Luego de 6 meses de haber iniciado el Método Tomatis, Adrián continuó desarrollando su vocabulario rápidamente y comenzó a decir frases, a hablar, a imitar acciones, palabras y a contestar algunas preguntas de forma lógica.

Actualmente, Adrián se expresa en oraciones completas, es más espontáneo, dice lo que quiere y juega con propósito.  Siente curiosidad por las cosas nuevas y le gusta la música e imita el baile.  Además, le interesan los libros, está más sociable y se relaciona muy bien en la escuela en un grupo de 20 niños.  ¡Y lo aceptaron para entrar en Kinder en una escuela regular competitiva!

Adrián continúa recibiendo sus refuerzos del Método Tomatis, aunque no con la intensidad de ese primer año.  Así como terapia del habla-lenguaje y ocupacional, ambas esenciales para estos niños.  Se dice que no  existe una cura para el autismo, pero Adrián, sus padres y el grupo de profesionales que trabajan con él, vencen esta condición cada día.

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