La investigación clínica tiene un papel fundamental dentro de la farmacéutica porque determina la eficacia y seguridad de nuevos fármacos sobre las personas. Además es el punto de enlace entre la investigación básica y la asistencia a los pacientes.
Los factores más habituales para el fracaso en investigación clínica son: la falta de eficacia, las dudas sobre la seguridad clínica y los resultados toxicológicos negativos en la evaluación preclínica.
Dentro de los objetivos de las áreas de eficacia y de seguridad se ha priorizado el incrementar las capacidades de los ensayos clínicos e intensificar el diálogo con las autoridades para reducir los tiempos y los costes del desarrollo clínico, así como mejorar en el reclutamiento de pacientes. De este modo, se ha comenzado con la investigación clínica poniendo en marcha el Proyecto Best, como plataforma de excelencia en investigación clínica.
Es precisa una total participación del farmacéutico de hospital en la discusión del protocolo tanto en su elaboración junto con el promotor, como antes de su presentación.
Se debe aumentar la vía de comunicación entre el farmacéutico promotor investigador, profundizándose en la producción, manejo y control de las muestras. Como consecuencia de esta coordinación se favorecerá una relación más directa con el paciente facilitándole una mayor información en aspectos relativos al cumplimiento del protocolo y acontecimientos adversos