
El clopidogrel es un profármaco que se convierte en su metabolito activo en el primer paso metabólico hepático, lo que significa que debe metabolizarse para ser activo.
Parece que omeprazol y los IBP pueden interferir en dicho metabolismo, disminuyendo su actividad, y esto ocasione como resultado la falta de acción antiagregante del clopidogrel.
Tras un síndrome coronario agudo, el tratamiento con aspirina y clopidogrel reduce el riesgo de padecer nuevos eventos cardiovasculares. Con el objetivo de reducir el riesgo de sangrado gastrointestinal, al tratamiento con la doble antiagregación se le añade en muchas ocasiones un inhibidor de la bomba de protones. Los estudios publicados previamente sugerían que el tratamiento con un inhibidor de la bomba de protones podría reducir la eficacia antiagregante del clopidogrel.
El Dr. P. Michael Ho, de la Universidad de Colorado comenta en su artículo que el uso combinado de antiagregantes e inhibidores de la bomba de protones está ligado a mayor riesgo cardiaco, pudiendo aumentar el riesgo de nuevas hospitalizaciones y fallecimientos en pacientes con síndrome coronario agudo.
El Dr. Ho realizó un estudio retrospectivo que incluyó a 8205 pacientes con síndrome coronario agudo que estaban tomando clopidogrel después de su alta los principales resultados encontrados fueron la mortalidad por diferentes causas y rehospitalización por síndrome coronario agudo. El uso de clopidogrel con un inhibidores de la Bomba de Protones se asoció con un mayor riesgo de muerte o rehospitalización por síndrome coronario agudo, en comparación con clopidogrel, sin el uso de éste. El uso de inhibidores de la Bomba de Protones concomitantemente con clopidogrel después del alta hospitalaria se asocia con un mayor riesgo de efectos adversos y puede atenuar los beneficios de clopidogrel en esta población de pacientes. Estos resultados también se dieron cuando los pacientes tomaron en forma esporádica algún inhibidor de la bomba de protones, en comparación con los periodos en que no los consumieron.
El 26 de enero de 2009, la FDA publicó una nota informativa explicando los estudios que está llevando a cabo sobre esta interacción entre omeprazol y otros IBP con el efecto antiagregante de clopidogrel. Mientras concluyen los trabajos de evaluación de las pruebas y mientras finalizan los estudios en marcha de acuerdo con el laboratorio fabricante, la FDA acaba recomendando no iniciar el tratamiento conjunto de clopidogrel con IBP y replanteándose su necesidad en los tratamientos actuales.
Los laboratorios titulares de la comercialización, Sanofi-Aventis y Bristol-Myers-Squibb han acordado con la FDA la realización de estudios adicionales para obtener información que nos permita entender mejor y caracterizar los efectos de los factores genéticos y de otros fármacos (en especial los IBP) sobre la efectividad del clopidogrel. Esta nueva información permitirá comprender mejor sobre cómo optimizar el uso de clopidogrel. La FDA reconoce que es necesario obtener esta información lo antes posible. Los dos laboratorios han acordado una fecha para obtener estos resultados. La FDA revisará los resultados de forma urgente en cuanto los reciba y comunicará sus conclusiones y cualquier recomendación al público. Se estima que este proceso durará unos meses hasta que concluyan los estudios y se analicen los resultados.